3 cosas que nadie puede hacer por ti.

 

¿Eres la responsable de un proyecto,  jefa de una empresa, o manager de departamento?

¿Tienes la sensación de estar todo el día apagando fuegos?

¿Pasas de una tarea a otra como pollo sin cabeza?

¿Estás encima de tu equipo para que las cosas salgan igual a como las harías tú?

 

Si tu respuesta es sí, hoy te cuento cuales son las tres funciones que nadie puede hacer por ti y que si estás aquí leyendo, te confirmo que no las haces.

Liderar, Planificar, Supervisar

Tal cual.

 

Ahora puedes estar pensando que eso lo haces, ¡ojo!, cuidadín que aparece el ego,  estoy segura de que te sabes la teoría, pero ya sabes, la teoría sin ponerla en práctica de poco sirve.  

¿Qué pierdes si sigues profundizando y compruebas por ti misma cuán profundo ejecutas estas funciones?


1# Liderar.

Si me lees desde hace un tiempo, sabrás que el liderazgo en el que creo  parte de un acto de honestidad y vulnerabilidad del líder.

Un líder que se trabaja hacia adentro es capaz de ponerse en los zapatos de su gente para saber que sienten, que necesitan, por dónde y cómo puede guiarles para llegar a alcanzar el objetivo.

Como líder, te reto a desnudarte honestamente frente a ti y tu gente y desde ahí comenzarás a ver cambios,  influirás en ellos estando dispuestos a involucrarse aportando lo mejor de su potencial profesional y humano a la causa que tenéis en común.

Liderar es un arte y como cualquier arte, se aprende y se perfecciona con la práctica.

 

2# Planificar.

No planificar, es el error general del 90% de las personas en cargos de responsabilidad.

Si no sabes a dónde quieres llegar,  ¿cómo sabrás cuándo has llegado?

Y entonces te invade una sensación constante de asfixia, porque nunca te parece suficiente y te pasas el día corriendo en busca de la línea de meta, pero como nunca te has parado a pensar cual es la meta, cómo es, pues no sabes reconocerla, porque no existe, entonces vives con esa sensación constante de agotamiento y reaccionando ante todo lo que ocurre a tu alrededor.

Estás en alerta constante, porque estás perdida. Y si tú estás perdida, imagina cómo está tu equipo.

¿Perderías algo si planificaras? ¿si decides planificar? ¿cómo planificarías? ¿cómo lo pondrías en práctica?

 

3# Supervisar.

Es establecer puntos de encuentro con tu equipo para estar al corriente de cómo están avanzado los proyectos.

Los puntos de encuentro, deben estar agendados en la medida de lo posible, en un espacio, forma y un tiempo concreto.

Ojo aquí, porque supervisar no es estar preguntando a tu gente tooooodo el rato sobre cómo está este asunto o aquel.

Para supervisar, te recomiendo que lo primero de todo, te pares a pensar cuál es el resultado mínimo que esperas de la tarea o proyecto, la agendes y elabores un guión, después pienses si hay alguien en que puedas delegar.

Si delegas, júntate con la persona e infórmala.

Es muy importante que seas muy específica si esperas un resultado concreto tanto cuantitativo o cualitativo y establecer en qué forma vais a tener esos puntos de encuentro.

¿Va a ser una reunión en persona todos los lunes de 9 a 9:30? ó un informe por mail, ó tomándo un café los viernes a media mañana, ó haciendo un skype…


 

Hoy llegamos hasta aquí, espero que te haya movido por dentro.

Sé que te has quedado con ganas de más, qué quieres respuestas, herramientas, pasos, soluciones.

Empieza con esto, que el resto llegará.

 

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