CÓMO GANARTE A TU EQUIPO

Porqué el liderazgo comienza en el corazón.

“No me hacen ni puto caso, sólo hacen lo que digo cuando saco el látigo”.

Esta frase, la he oído unas cuantas veces y reconozco que también la he dicho.

Puedes ser la jefa, la responsable del proyecto, la profesora, la directora, la manager, la jefa de departamento, la CEO, la dueña…. llámalo “X”, eres la persona con la máxima responsabilidad sobre un equipo y sobre unos resultados.

Tienes el “título”,

ahora, ¿tienes el liderazgo?

Tienes la “posición”,

ahora, ¿tienes su amor?

Porque las personas somos así, seres de amor, por muy estúpidas que nos comportemos, en el fondo lo que todas queremos es sentirnos queridas, respetadas y valoradas.

Nos gusta sentirnos útiles y saber que lo que hacemos tiene algún sentido, que contribuye a la consecución de algo mayor.

Nos gusta arrimar el hombro, colaborar, construir, crear, dar lo mejor de nosotras, pero sólo si, tú, mi “líder” das la cara por mi si algo se tuerce, si valoras el proceso y no sólo te fijas en el resultado.

Desde el acto generoso de ponerte también en nuestra posición y no sólo en la tuya, desde el acto de liderar desde el corazón en lugar de liderar desde tu “cargo”.

Porque el liderazgo comienza en el corazón, no en la cabeza.

Para merecerte el corazón de tu equipo debes ponerles a ellos y a sus necesidades en primer lugar, porque “tu gente” es tu activo más importante.

Ponerles a ellos en primer lugar significa contar con ellos, darles voz, mostrarles respeto y admiración.

Entonces te darán permiso para entrar en su corazón.

Este es el primer y principal paso a tener en cuenta, después vendrán otros como ser honesta, predicar con el ejemplo, tratarles como profesionales y “humanos”, cumplir la palabra… en definitiva ser lo más coherente posible para guiar e inspirar a tu gente.

Las relaciones aportan el “pegamento” y mucho del sentimiento de pertenencia necesarios para conseguir una producción orientada a resultados y duradera a largo plazo.

Cuanto más profesional y humana sea nuestra relación con el equipo mejor, y por supuesto, también respetuosa y, aquí el hilo es muy fino, porque por ejemplo, en las pymes, en equipos pequeños,  la relación entre compañeros y “jefes”, es más estrecha, la cercanía suele crear mayor confianza y, donde hay confianza… ya sabemos lo que puede pasar, estamos más expuestas a meter la gamba, por esto considero que  “el respeto” es vital.

En el momento que tengas un traspiés o alguien lo tenga contigo, corres el riesgo de quebrar el corazón de esa persona y acabar perdiéndolo y también el del resto de tu gente.

Toda “jefa” desea llegar a casa con la satisfacción del trabajo bien hecho, y todo empleado también.

Hay algo básico en lo que solemos perder perspectiva en las empresas y es que “la responsabilidad más importante de un trabajador es hacer su trabajo y, la responsabilidad imprescindible de un líder es hacer que los demás hagan.”

De corazón, todo es más fácil, de verdad, actuando por “huevarios” todo el mundo sale perdiendo, el coste personal es muy alto y el empresarial también.

Es tu responsabilidad como líder hacer crecer a tu gente, involucrarte en su desarrollo profesional.


Hace unos… 10 años, cuando empecé a trabajar en el sector corporativo,

Mónica, mi directora de aquel entonces, me dijo una frase, a la que yo no le di ni media vuelta en ese momento, pero con los años, con más experiencias laborales, me volví a acordar de ella, era algo similar a esta frase:

“ el mayor logro que podré tener profesionalmente será cuando alguien de mi equipo pase a ser mi jefe”.

Ya fuera de “boquilla” o no, me parece toda una declaración de intenciones de una líder.

Ayuda a tu gente a crecer,

te ganarás su corazón y su lealtad para conseguir objetivos.

Ahora únete a la conversación,

¿cuántos de tus jefes se han ganado tu corazón?,

¿cómo se relacionaban con el equipo?

¿quieres ganarte el corazón de tu gente?

Con respeto y amor.

 

2 comentarios en “Porqué el liderazgo comienza en el corazón.

  1. Me gusta mucho lo de que el líder se gane el corazón de los subalternos y creo que se trabajaría mejor y se conseguirían más logros en el trabajo, pero me parece que no todos están convencidos de ello. A mis jefes actuales las cuestiones emocionales les da igual, desde luego, no se ocupan de ellas. Yo creo que piensan que el sueldo es la compensación por el trabajo y que lo demás no es importante. Es una pena.

    • Hola Esperanza, ese tipo de jefes, se olvidan de lo que se llama el “salario emocional”, que no repercute en ningún coste para la empresa y sin embargo repercute directamente en beneficios sobre la productividad, creatividad, reducción de absentismo laboral, eficacia, eficiencia y lo más importante, la felicidad de las personas. Entonces me pregunto, ¿tus compañeros y tú realmente lo consideráis un líder, o “el jefe”? Besos

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