Valor Personal

¿Cuánto vales?

Natalia, ¡todos tenemos un precio!, me dijo mi amigo Gustavo.

Yo le miré con cara de desconfianza y le dije,

¡NO!

TODOS no tenemos un precio, yo no tengo precio, mi dignidad está antes que cualquier salario, me niego a vender mi alma por un sueldo.

A mi no me han educado en la hipocresía, me han mostrado los valores del respeto al otro y ante todo al respeto a mi misma, en la búsqueda de la coherencia entre lo que pienso-siento y hago. Entonces, aceptar un salario por muy elevado que sea si el trabajo por el que me pagarían no encaja en mi escala de valores, no lo aceptaré.  

Eso le respondí, o más bien mi alma rebelde y vehemente de 19 años.

Sabes, mi amigo al que hace años perdí la vista, era un tipo muy pragmático y, al darle esa respuesta, me miró de soslayo y me dijo, Nata, todos tenemos un precio y tú también y, lo sabrás cuando llegue el momento.


Y ese momento llegó, llamó varias veces a mi puerta y, sí, en una ocasión estuve a punto, fue muy tentador, ¡sabes!,  enseguida me proyecté, viviendo en otro país, hablando otro idioma conociendo gente de todos lados, creativas, apasionadas, súper mega cool, un salario muy por encima de lo que estaba ganando la gente de mi edad… pagaría mi casa, viviría a todo tren, viajaría a las Bahamas en vacaciones… ¡JA! algo en mí, me dijo PARA, no dejes en el camino lo único que tienes, “tú”.

Sabía que no iba a ser capaz de gestionar y mucho menos aceptar la superfluidad de la multinacional, lo efímero de los logros y las formas de escaparate.

Hice balance y me salió que el coste de la acción no me salía a cuenta, mi debe iba a ser mucho mayor que el haber.

Pero no todo fue tan claro, porque en otra etapa de mi vida, pasó.

Con los años, he comprobado que mi integridad se hizo permeable, más bien camaleónica, como Ícaro queriendo volar alto con sus alas de cera, así pasó,  el Sol me deslumbró  tanto, que acabé cayendo. En esa temporada dejé mis valores de lado y, literalmente me estrellé.

Me dejé llevar por el RUIDO. y la vorágine del día a día.

Entonces me di cuenta, que Gustavo y yo estábamos hablando de dos conceptos de “valor” diferentes:

  • El hablaba del valor económico, yo hablaba del valor personal.
  • El hablaba del valor por lo que haces, yo hablaba del valor por lo que eres.
  • El hablaba desde el raciocinio yo hablaba desde las emociones.

En la primera ocasión, priorizé mi valor personal, en la segunda, me olvidé de él y sólo tuve en cuenta mi valor económico.

Me he pasado toda la vida luchando con el binomio entre lo que soy y lo que hago, tratando de que se parecieran lo más posible para reconocerme en la mujer que se refleja en el espejo al llegar a casa.

Siempre que he puesto primero mis valores personales, me ha ido bien, me he sentido bien, aunque no todo ha sido un camino de rosas, más bien ha sido como el camino de baldosas amarillas del “Mago de Oz”, con rectas, curvas, baches y unas cuantas carreteras sin salida.


El valor personal es de lo poco que puedes darte tú y que los demás lo perciban igual que tú. Porque en función de cómo tú te valores, de cómo te trates en cada pequeña acción diaria, valorarás y tratarás a los demás y, ellos a ti.

Insisto en que el valor personal es una valoración desde lo que eres, no lo que haces, desde el SER. , no el hacer.


Al abrir este mail, quizá pensaste que te traería una herramienta para calcular cuánto dinero mereces ganar por el trabajo que haces.

A estas alturas del post, supongo que te habrás dado cuenta de que la historia va por otro lado, eso no te lo puedo decir yo, sólo tú misma y el mercado.

Lo que te traigo es algo más profundo porque esta herramienta te va a ayudar a calcular por ti misma CUÁNTO VALES  y tomar decisiones acorde a tu valor, desde luego, para mí, es mucho más importante calcular primero cuál es mi valor personal, porque en función de éste podré calcular si realmente ¡todos tenemos un precio!.

Esta es mi herramienta, sigue estos pasos o descárgala en pdf más abajo si te resulta más cómodo:

1.- Escribe los 3 valores personales + importantes para ti:  (Por ejemplo, los míos son:Respeto – Libertad – Compromiso),

2.- Escribe 3 valores de tu empresa, centro de trabajo, tanto si eres propietaria ó empleada:    

3.- Escribe la decisión profesional u opción a valorar: (Por ejemplo, buscar otro trabajo, aceptar la propuesta, reunirte con tus  

      superiores para negociar tus condiciones.)

4.-  Haz dos columnas, ; En la primera anota las cosas que se quedarían en el DEBE (las cosas negativas si aceptas esa propuesta),  en la segunda las cosas que  que se quedarían en el HABER (las cosas positivas, si aceptas seguir adelante).

5.- ¿Coinciden tus valores personales con los valores del lugar donde trabajas? ¿Qué cosas hay en cada columna, cuál pesa más?

6.-  Saca tus conclusiones.

*Si lo prefieres, descarga en el link de abajo la herramienta en un pdf.

Ahora que me he sincerado contigo, ¿qué te parece si te regalas 5 minutos para ti?, para reflexionar,  ¿cuánto vales?, ¿cómo te tratas?.

Me encantaría conocer tus experiencias con los valores y tu valor personal, ¿son importantes en tu vida?.

Descarga aquí la “Herramienta, CUÁNTO VALES”  y vuelve, te espero en los comentarios,

Con respeto y amor,

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