Durante 4 años estuve conviviendo con un dolor intenso y seco en la zona baja de mi vientre.

Cuando empecé a percibir esa “molestia”, no la di mucha importancia, hasta ese momento había tenido buena salud y sin más seguí en la vorágine de viajes, campañas, formaciones por España, reuniones con clientes y eventos de mi día a día.

Realmente no se cuando empezó a manifestarse ese dolor, lo que si sé es cuando me di cuenta de que estaba sintiendo algo “molesto” en mi.

En ese momento, (ya habían pasado muchos meses desde la primera vez), comencé a dedicarme un poco más de atención y probé todo lo que se me ocurrió y se me cruzó en el camino para eliminar ese profundo malestar en mi cuerpo.

Empecé por lo tradicional, visité a mi médica de cabecera y de ahí comencé una ruta por diferentes especialistas (ginecólogo, endocrino…), el resultado, no veían nada anómalo, comencé a probar con profesionales alternativos y empecé a ver la luz, “mi molestia” parecía que se estaba suavizando y entonces tuve un momento ¡eureka!.

Me di cuenta de que el origen de mi malestar no era físico, sino emocional, “había  somatizado“ las emociones que no me había permitido sentir, estaban bloqueadas en mi interior y, mi cuerpo me estaba avisando de que necesitaba prestar atención a mis sentimientos.

Tras cada sesión, “mi molestia” se aliviaba pero aún así, no conseguía sentirme bien, cuando menos me lo esperaba, “zascas” ahí aparecía de nuevo.

Así que la visita con mi terapeuta se volvió en un hábito en mi vida hacia la búsqueda de mi bienestar.

Entonces, empecé a “unir cabos”, me di cuenta de que había “un patrón” recurrente que desencadenaba esa molestia en mi bajo vientre.

Era un patrón externo, determinadas situaciones en el trabajo con determinadas personas en determinados comportamientos, que me generaban un desencadenante de malestar y, entonces aparecía “mi molestia” con la insistencia de una luz de “warning”.

Tras mucho observarme y padecer esta molestia, me di cuenta de que “el estrés” me estaba empujando cada vez más cerca del precipicio y, que algo más profundo e íntimo era lo que me estaba comiendo por dentro y me hacía sentir tan molesta en mi.

Fue entonces cuando tuve mis primeros acercamientos al Coaching Transpersonal y a Movimiento Inteligente y, con el tiempo comencé a encontrar en mi las respuestas a lo que me ocurrió en ese periodo de mi vida.

Hoy quiero transmitirte que,

 

“No estás sola y no hay nada mal en ti”.

 

Desafortunadamente, hemos normalizado el estrés, el malestar y el dolor en nuestra vida, pensamos que es lo normal y lo que “toca”.

No eres la única que se siente así.

Ese malestar que sientes ya sea físico, emocional o ese ruido mental que has normalizado ni es lo normal ni es lo que “toca”.

La causa de “mi molestia” se debía a que estaba viviendo en incongruencia con “mis valores” profundos.

El malestar que sentí y que se somatizó en una parte concreta de mi cuerpo, me avisaba de que no estaba viviendo la vida acorde a mis auténticos valores, sino que estaba viviendo con valores prestados de otras personas, del entorno laboral, de la presión social, del statu quo.

No fue hasta que conecté con mis auténticos valores y comencé a darles su lugar y, habitar en mi en el mundo con ellos, que esa molestia desapareció y comencé a sentirme ligera y conectada en mi.

Ahora soy consciente de que en gran medida yo soy la que genero mi realidad.

Hay muchas personas que viven con un estrés constante y piensan que la responsabilidad de todos sus males la tiene el estrés y lo que no saben es que en gran medida, nosotras somos las responsables del ruido que permitimos entrar en nuestra vida y del estrés que todo ese ruido nos hace sentir.

Para poner límite al ruido, necesitas conocerte.

No es hasta que tomas consciencia de lo desconectada que estás de ti que comienzas a encontrar respuestas.

No es hasta que tomas responsabilidad sobre ti misma para comenzar el viaje para reconectar con tu autoridad interna y con tus auténticos valores que no sentirás ese profundo bienestar que anhelas.

AHORA TE TOCA A TI,

¿Alguna parte de ti está molesta?

¿Qué siente? ¿Qué te dice?

¿Cómo de conectada está con tus valores?

¿Quieres conocer a tus auténticos valores?

Estoy deseando leerte en los comentarios.

N.

Photo by Nicolas Ladino Silva

ÚNETE A LA COMUNIDAD DE LÍDERES CONSCIENTES

Comparto contigo mis recursos, herramientas y reflexiones para potenciar tu liderazgo y desarrollo personal.

Deja un comentario