Cómo gestionar tus emociones y liderar.

Hola, ¿cómo estás?

Durante estos meses, muchas de vosotras me habéis escrito preguntando por estrategias para gestionar situaciones complicadas con clientes, proveedores, colaboradores, compañeros, jefes.

Entre la mayoría de vuestras consultas, encontré un nexo en común, que es ¿cómo gestionar tus emociones para liderar? y así poder afrontar los obstáculos que vamos encontrando en el día a día laboral para que tanto nosotras como el resto del equipo nos sintamos bien y seguros.

¿Te ha pasado que al leer un mail, te ha entrado un mal rollo por todo el cuerpo,                                                                                      te has enfadado y has respondido a ese mail mandando a la mierda a esa persona?

¿Has estado en reuniones en la que todo el mundo excepto tú llega 10 minutos más tarde de                                                                      la hora convocada sin previo aviso, y  no les has llamado la atención?

¿Te has sentido desmotivada sólo de pensar que tienes que reunirte con esa persona del equipo que es tan negativa?

Si has respondido “SI” a alguna pregunta, ésto te puede interesar.

 

¿Porqué es importante gestionar las emociones para liderar?

 

Para un líder es “vital” autoliderarse, debe conocerse y reconocerse, primero tiene que saber gestionar sus emociones para después poder gestionar las emociones del equipo.

Muchos de las emociones que vivimos se convierten en sentimientos paralizantes, castigadores… ira, rabia, enfado, soledad, duda, inseguridad, fracaso, aceptación, …

En una publicación anterior, os comenté que el ser humano está hecho (en 90% por emociones y 10% por razón) y que sin embargo nos han hecho creer que somos 100% razón… puedes leerlo aquí.

¿Cómo influyen las emociones en el liderazgo femenino?

 

No es casualidad que en temas de liderazgo, a las mujeres nos descoloque y desgaste tener que ocultar nuestras emociones, es una parte de nosotras con la que conectamos con facilidad y sin embargo, a los hombres en general, esta parte no les suponga un agravio a primera vista.

¿Por qué estamos tan desconectadas de nosotras mismas? En este artículo te muestro, 3 acciones simples para comenzar a reconectarte.

Según diversos estudios científicos, mujeres y hombres tenemos estructuras cerebrales diferentes.

Los hombres tienen más desarrollado el lado izquierdo del cerebro, vinculado al pensamiento lógico y racional.

Sin embargo, los hemisferios cerebrales (derecho e izquierdo) de las mujeres, son iguales en tamaño y función.  

Parece que esto podría explicar el porqué las mujeres conectamos con mayor facilidad con las emociones que los hombres.

Pero es que además existen factores externos, por los que las mujeres estamos más conectadas con nuestras emociones.

La sociedad, en general no acepta de la misma manera que un hombre muestre sus emociones pero, sí las acepta con mayor facilidad si las exterioriza una mujer.

A las emociones también se las ha clasificado como masculinas o femeninas.

Socialmente es mejor visto el sentimiento de enfado en un hombre que en una mujer y así, es mejor visto el sentimiento de tristeza en una mujer que en un hombre.

 

¿Por qué diferenciar entre emociones y sentimientos?

 

Porque, aunque ambas están relacionadas, su origen y gestión es diferente y, creo que es importante que sepamos diferenciarlas.

Las emociones son instintivas, se generan como respuesta ante estímulos externos (un susto) o internos (un pensamiento), que provocan una alteración en nuestro estado físico (esto podemos comprobarlo mediante el pulso o presión sanguínea) y son de corta duración.

Sin embargo, los sentimientos, son alteraciones mentales que van apareciendo a medida que el cerebro interpreta esas emociones. Los sentimientos nacen en el subconsciente y se quedan en la memoria emocional por un largo tiempo y son recurrentes.

En resumen, una emoción la genera un agente externo o interno, que desemboca en un sentimiento cuando nuestro cerebro entra en acción y se basa en nuestra experiencia vivencial para crearlo.

Por eso, ante una misma situación, cada persona puede tener unos sentimientos diferentes, porque son las experiencias que hemos vivido en situaciones similares las que le dicen al cerebro el cómo tenemos que sentirnos.

 

Con todo esto, hay dos aprendizajes que quiero que tengas muy presentes:

1.- Tiene sentido señalar que las emociones las vivimos en el cuerpo .Podemos identificar en qué parte las estamos sintiendo.

  • Las manifestamos principalmente a través de nuestra cara. Con el miedo abriremos mucho los ojos , con la alegría sonreiremos.
  • Se clasifican como emociones negativas y positivas en función de si nos hacen sentir bien o mal
  • Es necesario sentir las emociones negativas, no evitarlas, hay que darlas su espacio y tiempo y así, al dejarlas fluir, desaparecerán.
  • Cuando reprimimos una emoción,  la emoción se apodera de nosotras y se manifiesta en forma de dolores, pinchazos, molestias, tics, malas contestaciones a un colaborador…,malos entendidos, falta de acuerdos en negociaciones, cabreos…

¿te ha pasado?

A mi sí, durante años, tenía una molestia constante en la garganta, era una sensación como si tuviera algo pesado colgando, no me dolía, fui en varias ocasiones a la doctora, nunca me detectaron nada, ni un simple catarro estaba relacionado con mi molestia, hasta que una terapeuta en un tratamiento común me dijo que” llevaba mucho tiempo silenciando mi voz”, que cómo lo llevaba, yo la miré extrañada, no sabía a cuenta de qué me decía eso, la pregunté y me dijo que tenía la zona del cuello muy dañada.

 BINGO!

Para mi tenía todo el sentido del mundo la relación entre el malestar en esa zona y el tiempo en el que tenía silenciada mi voz, ya no expresaba mi opinión en las reuniones como antes, por temor a no ser suficiente,  por estar cansada de tener que pelear para poder ser quien yo era y no ser aceptada.

A raíz de esa vivencia fue cuando empecé a interesarme por el mundo de las emociones y la repercusión sobre nuestro cuerpo, sobre nuestra vida.

2.- El segundo aprendizaje es, que es el cerebro el que genera el sentimiento sobre la emoción, “el cerebro está al mando de nuestras vidas”.

Por lo tanto, si aprendemos a prestar atención a cómo reacciona nuestro cerebro sobre las emociones, podremos tomar consciencia y, entrenarnos para soltar esa emoción en lugar de quedarnos enganchadas a ella, dejarla fluir y reconducir cómo nos queremos sentir en cada situación.

No es sencillo. Es posible.

Requiere de mentalidad, compromiso y visión a largo plazo.

Así que atendiendo a vuestras consultas, en  las próximas semanas, voy a compartir las estrategias que me han servido para gestionar las principales emociones y sentimientos que solemos vivir en situaciones de liderazgo.

Ahora, pasa a la acción.

 

¿Cómo gestionar tus emociones y liderar?

 

Ejercicio: Durante el día, cuando te venga una emoción, identifícala, date tu espacio, permítete sentirla, siente lo que estás sintiendo, descríbela, ahora obsérvate ,

¿la notas en alguna parte de tu cuerpo?, déjala ir.

Entonces será el tiempo de retomar lo que estabas haciendo.

Moraleja:

  • No respondas a ese mail de inmediato, reposa la emoción y probablemente no entraréis en un loop de mails sin soluciones.
  • Habla, informa que has llegado a la sala de reuniones a la hora convocada, pregunta si ha pasado algo por lo que no te hayan podido informar que llegaban con retraso. No reprimas la emoción y hazles ser consciente que tu tiempo es importante.
  • Pregunta a esa persona si está todo bien, si la puedes ayudar, que la percibes muy negativa. Expresa la emoción, empatiza y haz de espejo, espera su respuesta, te sorprenderá.

Pruébalo y dime que te ha parecido, aquí abajo, en los comentarios.

Te espero la semana que viene, te hablaré de cómo convivir con la emoción que peor gestionamos y nos impide avanzar.

¿Sabes a qué emoción me refiero?

4 comentarios en “Cómo gestionar tus emociones y liderar.

  1. Hola Natalia,
    que bueno verte otra vez o escucharte…
    Tambien me interesa el tema de las emociones y los sentimientos, al fin son lo que somos y eso es lo que interactua con los demas.
    Aprendo a ver que el espejo devuelve buenos cambios y es maravilloso…
    Gracias por compartirlo.
    Un abrazo.
    Sandra.

  2. Muchas gracias por este artículo Nati, estoy de acuerdo que hay que darnos tiempo para “parar” para respirar y sentir.
    Y nuestras emociones son una ventanita para conocernos más y para ello hay que dejarlas salir, conocerlas.
    Hace un tiempo que vengo trabajando en ello, porque me pasaba que a veces me dejaba tomar de una emoción y sentía que me perdía, sobre todo del enojo y cuando volvía a mi, era demasiado tarde, entonces comencé a observarme y siento que cada vez me doy cuenta más a tiempo, estos trabajos de auto percepción o conciencia, los veo como alimento para mi!!! Así que gracias gracias por compartirlos.
    Un abrazo grande desde Colombia!

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