¡Una de feedback! Pero sin vomitarme encima por favor.

Mini training – (Feedback que alimenta en 3 pasos ).


(Paso 1) – ¡Una de feedback! Pero sin vomitarme encima por favor.

Uno de los momentos más “tensos y/o cansinos” para cualquier responsable de equipo, es cuando le tiene que decir a alguien de su equipo que tiene que mejorar o cambiar en algo.*

¡Le he dicho una y mil veces cómo hacer las cosas y sigue sin mejorar!

Y la frase del millón ¡Cómo no lo haga yo, las cosas no salen!, ¡al final me tengo que encargar de todo!

¿Cuántas veces has oído esto?

*esto da para otra publicación.

La mayoría de los manager, nos hemos limitado a decir a una persona lo que consideramos que hace mal o en el mejor de los casos, la decimos lo que debe mejorar. Por eso seguimos obteniendo los mismos resultados y, al poco tiempo tenemos que volver a hablar con esa persona para decirle exactamente lo mismo.

Hace unas semanas te hablaba de cómo ganarte el corazón de tu gente , hoy quiero hablarte de una técnica tan eficaz como sencilla para ayudar a una persona a que de lo mejor de sí misma :  “El Feedback” 

¿Has probado a compartir feedback? Seguro que sí,

¿pero has probado a compartir feedback sin vomitar?

PASO #1:

¡Una de Feedback! Pero sin vomitarme encima porfavor.

SI sí, porque este palabro en inglés  significa : “feed” = alimentar  y “back” = atrás  ===> Feedback= retroalimentar   y,  hasta donde yo sé, el VÓMITO no alimenta.

Pensamos que compartimos feedback, pero lo que solemos hacer es vomitar nuestras inseguridades y prejuicios sobre nuestro equipo.

Y estoy segura de que lo que quieres conseguir de verdad, es que el feedback alimente, nutra y de sus frutos.

Sin embargo, cuando “vomitas” sobre una persona, frases, tareas, que consideras que están mal, no estás compartiendo feedback, porque estás comunicando desde tu bilis, centrándote en lo que está mal, en lo negativo, en lugar de estar centrado en el objetivo que es ayudar a la otra persona a que conecte con su potencial y de lo mejor de sí misma.

Para mí sólo hay una buena forma de feedback,

“compartirlo con una intención de ayuda honesta hacia la otra persona”:

  1. El objetivo que tienes que conseguir es despertar la consciencia de la otra persona ya sea empleado, compañero y ”ojo”, que también sirve para aplicarlo a los jefes y clientes.  
  2. Quieres ayudar a la otra persona a elevar su consciencia sobre un asunto concreto para que se ponga a trabajarlo desde su potencial y así, podrá dar lo mejor que hay en ella, aprenderá, estará abierta al crecimiento y a otros puntos de vista.

Las personas nos ponemos en modo “quiero entender lo que me estás diciendo” cuando nos hablan con honestidad y con autentica intención de ayuda, sin prejuicios, de lo contrario nos ponemos en el modo “paso de tu culo” y nos quedamos encalladas en lo negativo de la situación y, de lo que nos están contando.

Si llevas a cabo el feedback auténtico, el de verdad, el que alimenta, estarás “educando” y retando a tu gente para ser su mejor versión profesional y personal. Tú serás mejor jefa liderando el crecimiento de tu equipo.

Ellos ganan, tú ganas y la empresa gana. ¿Todos contentos?

Esta semana toca esto, fíjate cómo haces feedback, sin fustigarte, sólo presta atención (profunda) y, la semana que viene te diré el segundo paso, para que puedas empezar a poner en práctica el feedback que alimenta.

¿Qué opinas?, ¿lo ves más claro ahora?

Beso.

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